Diario Levante . Alacant. Domingo, 8 de abril de 2007

Alojamientos rurales de la provincia captan a senderistas ingleses y de otros países

M. Vilaplana, Alcoi

El turismo rural es un fenómeno que en los últimos años ha ido a más, como lo demuestra el número de establecimientos que han ido abriendo sus puertas de forma paulatina. En el conjunto de la Comunitat Valenciana el número de plazas asciende a unas 5.000, de las cuáles unas 800 se encuentran situadas en el interior de la provincia de Alacant. Comarcas como l'Alcoià, El Comtat, la Marina Alta, la Marina Baixa o l'Alacantí, son las que concentran la mayor parte de la oferta. Sin embargo, este incremento de los alojamientos, lejos de suponer un impulso para el sector, ha tenido un efecto negativo a nivel de ocupación.

Pilar Vaquer es presidenta de la Federación Valenciana de Turismo Rural, entidad que aglutina 2.500 plazas de alojamiento del conjunto de la Comunitat. Regenta dos hoteles en Benimassot y Castell de Castells y señala, por los datos que maneja y por propia experiencia, que la ocupación se ha resentido en los últimos años. Según sus palabras, «hemos llegado a un punto en que hay un exceso de oferta. Años atrás, en fechas como la Semana Santa, las Navidades o las vacaciones estivales los establecimientos lograban la plena ocupación y, en cambio, ahora no la alcanzamos».

La Federación está llevando a cabo una importante labor de promoción para captar mayor clientela, y para ello está asistiendo a ferias como Fitur, o las que se celebran tanto en Alacant como en Valencia. En cualquier caso, cada vez son más los establecimientos que se están fijando en el turismo extranjero, y más en concreto del norte de Europa, para combatir la estacionalidad.

Pilar Vaquer ponía como ejemplo su propio caso. «Estamos trabajando desde hace un tiempo con touroperadores, principalmente ingleses, que traen hasta nuestras comarcas a turistas que vienen a caminar y a hacer senderismo. Estamos en una zona muy bonita, prácticamente virgen, donde se pueden hacer excursiones de varias horas en medio de una naturaleza espectacular y en parajes tan asombrosos como la Sierra de Aitana o la Serrella, entre otros», destacaba.

El perfil de los turistas extranjeros es el de personas de 55 a 80 años, que llevan a cabo rutas diarias de una duración media de siete horas. Según Vaquer, «nosotros sólo les facilitamos el alojamiento. Por lo demás, vienen desde el país de origen ya con sus mapas topográficos y las rutas diseñadas».
Aunque los ingleses siguen siendo los más numerosos, en los últimos tiempos se está notando cada vez más la presencia de senderistas procedentes de otros países como Holanda, Alemania e, incluso, Islandia.

Parques eólicos

Para varios establecimientos rurales, como es también el caso de un hotel de Quatretondeta, el turismo de estos países se está convirtiendo en un medio para mantener la actividad a lo largo del año, por eso ven con preocupación el proyecto de parques eólicos que pretende llevar a cabo el Consell en las sierras de Almudaina y Alfaro.

Pilar Vaquer explicaba que sería como terminar con la gallina de los huevos de oro. Según sus palabras, «los touroperadores ya han advertido que, de llevarse a cabo este proyecto, los senderistas extranjeros dejarían de venir. Los atractivos de la zona se basan precisamente en la virginidad del paisaje, algo que los aerogeneradores destruirían por completo», concluyó.