La Comunidad podrá exportar electricidad en 2008, dos años antes de lo previsto
ABC. Valencia. Lunes, 14 de mayo de 2007
JAVIER REIGADAS
VALENCIA. El fuerte impulso experimentado en los últimos cuatro años por las energías renovables, en especial la eólica, y la gran aportación de las centrales térmicas de ciclo combinado -hoy se inaugura oficialmente la de Sagunto- harán posible el año que viene que la Comunidad pueda exportar electricidad al resto de España y del mundo dos ejercicios antes de lo previsto, dado que, en principio, la autosuficiencia energética estaba calculada para el horizonte de 2010.
La situación ha variado drásticamente en la presente legislatura en cuanto a la producción y consumo de energía eléctrica. Si en 2003 se generaba 15.686 gigawatios/hora (gwh) y se consumían 25.679 gwh, por lo que había que importar el 42 por ciento de la electricidad que se necesitaba, en el presente año se podrían alcanzar los 35.147 gwh para un consumo previsto de 31.298 gwh, lo que podría suponer un ligero superávit.
Matización de los técnicos
No obstante, los técnicos, teniendo en cuenta que las centarles de ciclo combinado -tanto la nueva de Sagunto como la ampliación de Castellón- se están abriendo por fases y que, por tanto, no trabajarán a pleno rendimiento en la totalidad de este año, consideran que estos cálculos se reajustarán y que este año el balance se igualará, para poder dar el salto definitivo en 2008, cuando ya sí se espera que se superen las necesidades de la Comunidad y se pueda abastecer de electricidad a otras zonas fuera de la región.
Lo que es una realidad incuestionable es que la evolución de la potencia eléctrica instalada entre 2003 y 2007 prácticamente se ha duplicado, al pasar de 4.439 megawatios a 8.577 mw.
El salto cuantitativo se produce, en especial, en los dos apartados citados, el del ciclo combinado y en el eólico. De esta forma, en 2003 la potencia eléctrica instalada en la primera forma de energía se situaba en 800 mw, siendo para este año de 2.800.
Inversión millonaria
Por su parte, la segunda ha pasado de sólo 21 mw a 1.500, gracias a la plasmación del Plan Eólico de la Comunidad, que lleva ya acumulada una inversión de 1.500 millones en este periodo y que alcanzará los 2.226 millones en 2010.
La cogeneración ha experimentado un leve ascenso, de 655 mw a 730, al igual que las energías renovables que no sean la eólica -la hidráulica y la solar, principalmente- que pasan de 1.326 a 1.380 mw, mientras que la energía nuclear mantiene su producción de 1.637 megawatios en estos cuatro años.
Queda claro que, en energías renovables, la eólica lidera una producción que permitirá duplicar la potencia eléctrica instalada, pero que multiplicará por siete la producción. La importancia de la energía eólica se demuestra con el dato de que, el año que viene, cuando esté finalizado su programación, podrá abastecer el 80 por ciento de todo el consumo doméstico de la Comunidad, que a su vez supone el 30 por ciento de todo el sector eléctrico.
Con estos datos, no es descabellado aventurar que el peso específico de las energías renovables va aumentar progresivamente en los próximos años.
Los cifras que manejan desde la Conselleria reflejan que, en 2005, supusieron el 27 por ciento de los 5.005 mw de la potencia eléctrica obtenida, cuando la eólica sólo significaba el 0,4% de ella y los ciclos combinados el 16%.
Ya en el presente año, los 8.577 mw previstos se generarán con el 33% de energías renovables, alcanzando la eólica el 17% y los ciclos combinados el 33%, en detrimento de otras renovables y las térmica convencionales.
Energías renovables
Para 2010, el cálculo es ilustrativo. De la potencia total de 8.956 mw, el 42% se obtendrá gracias a energías renovables, con el 26% de eólica y el 31% de ciclos combinados, quedándose las térmicas convencionales prácticamente en la mitad que un lustro antes.
Esta estrategia energética, aparte de garantizar excedentes eléctricos y seguridad ante posibles apagones, tiene también la gran ventaja medioambiental de ser más limpia que otras fórmulas.
De todas formas, cabe reseñar que la energía en la Comunidad Valenciana es menos dañina que la media española al no utilizar el carbón. De esta manera, en 2005, las emisiones de CO2 en el resto del Estado se fijó en 382 gramos por cada kilowatio/hora (g/kwh), mientras que la autonomía era de 202, lo que suponía ya entonces un 47 por ciento menos que dicha media nacional.
La explicación se halla en que, aparte de no utilizar el carbón, se empleaba de media mucho más energía nuclear -22% frente al 10%- y algo más de gas natural -27% versus 24%-. Ahora, la lógica indica que con la llegada de la energía eólica y el ciclo combinado esta tendencia de energía limpia se ampliará.
La energía solar
Un capítulo aparte merece la energía solar, en teoría una fuente inagotable, sobre todo en una Comunidad Valenciana irradiada casi todo el año por el sol. Sin embargo, la tecnología empleada actualmente no permite que su avance sea espectacular, como ocurre con el ciclo combinado o los aerogeneradores eólicos.
Como ejemplo, se puede citar que, para conseguir 20 megawatios, hace falta ocupar una superficie de aproximadamente 100.000 metros cuadrados de paneles solares, cuestión que se minimiza si hablamos, por ejemplo, de energía eólica. Por ello, se da la paradoja de que la Comunidad Valenciana, a pesar de ser la primera autonomía de España en energía solar fotovoltaica -para producir electricidad- y la tercera en solar térmica -para calentar agua, por ejemplo- no tiene una dependencia especial de ella, a pesar de que se sigue impulsando al máximo.

Mariano Tomás dijo
Si la Comunidad podrá exportar energía quiere decir que puede prescindir de parte de esa energía que produce. Quiere decir también que no existe la"motivación" especial que se exige a estos proyectos. Entonces, dónde está el "interés general" y la "utilidad pública" con el que se han escudado para acabar con los montes públicos y con las especies de avifauna y con los Lugares de Interés Comunitario.
Cada vez está más claro el fondo de la cuestión: No se fabrica más energía limpia para sustituir energía sucia, se fabrica más energía para hacer más negocio, y encima para hacer más negocio subvencionado con "nuestro" dinero y a costa de acabar con "nuestros" montes.
A las comarcas de interior se nos ha pedido que nos sacrifiquemos por el "bien común", pero está claro que no es el bien común, sino el bien de las empresas adjudicatarias de los parques eólicos. Y todo esto "bendecido" y orquestado desde una gobierno autónomoque unavez más demuestra que le preocupa más el bienestar de las grandes empresas que el de sus ciudadanos.
15 Mayo 2007 | 07:30